Churritos con... Poetrica

Churritos con... Poetrica

Poetrica es Carolina y ese rollo zen que transmite a través de su presencia, el olor de sus jaboncitos handmade y la poesía que le sale por los poros.

Hoy os la queremos presentar para que entendáis de dónde nace esa idea de incorporar la poesía a los objetos cotidianos y sí, vamos a decir alto: ¡viva la poesía!

¿De dónde viene el nombre de la marca?

El nombre surgió en Brasil mientras unía palabras intentando dar nacimiento a una nueva.

Poetrica nace de la unión entre poesía y lo eléctrica que puede llegar a ser.

¿Estás sola en Poetrica?

Si y no. Digo sí porque soy la parte creativa y fundamental que hace que el proyecto se mueva, y por otro lado está mi compañero Hector apoyándome y siendo guía cuando necesito volver a la esencia para seguir camino.

¿Cómo te animaste a fundar tu propia marca?

Decidiendo que el miedo ya no iba a paralizarme, dejando la mente en segundo plano y apelando a la ACCIÓN.

Hacia tiempo ya me venía resonando el tener mi propio proyecto, así que cuando me mudé a Madrid decidí dar el gran paso!

Por qué tu inquietud de llevar la poesía a los objetos cotidianos, de acercarla a la gente, explícalo.

Creo que la poesía no solo está en los libros, sino en las experiencias que involucran la conexión de varios sentidos. Me preguntaba si en vez de editar un libro como forma de materialización podría diseñar objetos que la contuvieran.

La poesía tiene la capacidad de transformar realidades, por eso, creo super necesario el que las personas la tengan presente en su día a día.

Los jabones huelen de maravilla, ¿cómo los haces?

Los hago con mucho amor, con la paciencia del tiempo presente y con la premisa de que: sí me gusta a mi, también le gustará a los demás.

Trabajo con dos bases: Una de Glicerina vegetal y otra de aceite de oliva español que creo es un producto maravilloso que nos da la tierra española y que además tiene múltiples beneficios para la piel.

Intento que los aromas nos generen sensaciones, nos encienda el espíritu.

Recomendamos los baños y el autocuidado con tus productos Carolina, tú a quién recomendarías un baño de humildad, por ejemplo?

Mmm ahora mismo se me viene a la cabeza las personas que hablan por hablar. Hablar porque sí no es gratis y opinar sobre los demás menos aún. Un buen baño de humildad vendría fenomenal, junto al silencio y mirar más para adentro.

Un recital de poesía en la bañera, cómo lo ves, te atreverías?

Claro que si!!!!! Cuerpo y mente en una sola experiencia, maravilla!!!!

¿Tus poetas favoritas y favoritos quiénes son?

Clarice Lispector (ucraniana-brasilera) y Roberto Juarroz (argentino) son grandes referentes para mí. Recomiendo leerlos, en ese intento de nombrar lo efímero, logran acercar verdad y belleza al mismo tiempo.

Tu intención de acercar la poesía a las personas, viene de alguna carencia que has notado,

Antes creía (erroneamente) que la poesía y el mundo literario tenían lugar solo para los intelectuales o los licenciados en ese campo. Con el paso del tiempo entendí que la poesía es juego, sanación y una herramienta muy potente para expresarnos, por eso las ganas de que otras personas comprendan esto y se animen a leerla y escribirla!

Hemos pensado en objetos insólitos a los que podríamos sumarles poesía: marquesinas de autobuses o estaciones de tren, servilletas, sobres de azúcar de esos que ponen en las cafeterías... ¿Se te ocurren algunos más a ti?

Me encantan todas las que han nombrado! Por otro lado estas semanas estuve pensando mucho que en espejos funcionaría muy bien, ya que en ese momento donde nos vemos, suele venir demasiada información y muchas veces nos olvidamos de RECORDAR. Poesía en los espejos para recordar el por qué estamos ahí paradxs, que se refleje otra parte que no podemos ver pero que la poesía sí.

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